LA CLAU DE LES EMOCIONS, EL CAMÍ PER DESCOBRIR LA LLIBERTAT D’ESTIMAR

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Títol: La clau de les emocions, el camí per descobrir la llibertat d’estimar.

Autora: Silvia Congost

Editorial: Comanegra

Culpa, pena i por, tres emocions que sovint generen i mantenen relacions de dependència.

 

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A grandes expectativas… ¿grandes decepciones?

ÉXITO

Destacar en el trabajo, entrenar el cuerpo perfecto, tener un expediente de excelencia en la universidad, educar a unos hijos exitosos, sacar unas oposiciones a la primera, en definitiva, despuntar sobre la masa. Éstos son probablemente nuestros objetivos más comunes…

 

 

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¿ Hablamos ?

comunicación terapia pareja psicología

Las dificultades en la comunicación afectan frecuentemente la relación de pareja, de hecho, es uno de los motivos de consulta más común. Y es que la palabra es una arma de doble filo: en función de su uso..

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“La perfección es sólo otro defecto”


perfección psicología
Salir a la calle con una pieza de ropa puesta del revés es un ejercicio que no todo el mundo está dispuesto a hacer, ni tan siquiera dispuesto a pensar. Sin embargo, mostrar a los demás nuestras imperfecciones es sinónimo de una “perfecta” salud mental.

Aunque ciertamente es loable querer mejorar en cualquier faceta de la vida, no es menos cierto que la búsqueda de la perfección puede llevarnos al bloqueo. De hecho, la obsesión por la excelencia esconde en cualquier caso cierta inseguridad, el temor de no agradar al otro o de pensar que lo que se tiene o se hace carece de valor.

Varios ejemplos ilustran esta idea: la obsesión por la belleza física, por el orden en la casa, por la realización de una tarea sin defectos… son situaciones que las personas, en nuestro afán de alcanzar la perfección, vivimos un día tras otro. Y es que ciertamente, nuestra sociedad manda continuamente el mensaje de la necesidad de ser perfectos para ser queridos: alcanzar las medidas que exigen los cánones de belleza, habitar un hogar sin vida pero perfectamente ordenado, ser los mejores en el trabajo y obtener así el reconocimiento de los demás… nos hace pensar que así seremos más felices, más valorados y más queridos.

Pero esto no es más que un engaño ¿es realmente imprescindible ser perfectamente bellos, ordenados y eficientes? ¿nos proporciona más seguridad, amor y felicidad? Al contrario, lo que nos provoca en realidad no es más que tener que soportar una presión constante que ahoga nuestro ser y nuestra capacidad para disfrutar de la vida.

No pretender ser perfecto debería ser nuestro objetivo más querido, más amigo, sabiendo disfrutar de los charcos del camino después de un imperfecto día de lluvia.

¡Hagamos la prueba! Salgamos a la calle con una pieza de ropa puesta del revés y… ¿se acabará hoy el mundo?