A grandes expectativas… ¿grandes decepciones?

ÉXITO

Destacar en el trabajo, entrenar el cuerpo perfecto, tener un expediente de excelencia en la universidad, educar a unos hijos exitosos, sacar unas oposiciones a la primera, en definitiva, despuntar sobre la masa. Éstos son probablemente nuestros objetivos más comunes…

 

 

Contratamos a un entrenador personal para obtener un máximo rendimiento y hacer culto al “cuerpo perfecto”; el cultivo de nuestras relaciones interpersonales pasa a un segundo plano porque nos encerramos en nuestros despachos para rendir más que los demás compañeros de trabajo; demandamos exigencias que nuestros hijos no pueden asumir… Se trata de altas expectativas que frecuentemente guían nuestras conductas.

La expectativa es la creencia de que un acto específico tendrá un resultado específico, es la asociación de acción-resultado. Esta expectativa es el motor de nuestra acción, nuestra motivación. Estaremos de acuerdo, entonces, en que sin objetivos viviríamos desenfocados y que, por lo tanto, es importante construir una meta para aumentar nuestros esfuerzos. El error está en perseguir metas que no están al cien por cien a nuestro alcance, puesto que esto nos conlleva a la sensación de fracaso y decepción con uno mismo, lo que a su vez tiende a ser una fuente de culpa y hiere nuestra autoestima.

Tener altas expectativas genera muchas veces grandes desilusiones. ¿Qué pasa si no se cumplen las expectativas? Nos encarcelamos en el terrible territorio del fracaso. Cuando nuestro umbral de exigencia es excesivamente alto, nos invade la presión, nos volvemos vulnerables, crece el estrés y la ansiedad. Esto nos coloca en un estado de alerta permanente, centrando nuestra atención sólo y exclusivamente en el resultado.

Quizás sería interesante no fijarse tanto en el resultado, sino también en el proceso, puesto que para llegar a la cima de una montaña hay que superar las pequeñas dificultades del camino: hay tramos donde la tierra que pisamos es inestable y debemos mantener el equilibrio, otros donde el desnivel es más alto y entonces debemos tensionar con más fuerza los músculos. Valorar estos pequeños esfuerzos para llegar a la cima es lo que nos permite seguir avanzando.

Cuando ganar es lo único que importa, al perder una batalla sólo vemos el fracaso, asumiéndolo como una evidencia de nuestra poca habilidad. Esta manera de funcionar, acabará por dejar que nos domine el MIEDO AL FRACASO: no podremos asumir su precio y dejaremos de intentarlo, lo que provoca desmotivación e inactividad. Ante esta situación, podemos probar de cambiar nuestra meta: disfrutar y aprender por el camino. Éste cambio de objetivo nos permitirá estar más relajados y ser más conscientes de las estrategias y el plan de acción que hemos realizado, y entonces el resultado dejará de ser tan importante. El éxito personal pasa por reconocerse a uno mismo el valor de sus acciones, y desdramatizar los pequeños fallos.

Es probable que el secreto esté en ir marcando pequeños objetivos diariamente, valorando la consecución de éstos, y percibiendo las acciones cotidianas como éxitos que son (“hoy he aprendido a solucionar una ecuación de segundo grado”, “hoy he conseguido llegar puntual al trabajo”….). Hacerlo nos dará más seguridad y satisfacción personal, estaremos cultivando nuestra autoestima, y a su vez estaremos generando más energía para el gran motor de la motivación.

Fracasar, equivocarse o no ganar han resultado a lo largo de la evolución de muchas especies una forma de adaptación, puesto que detrás del fracaso se encuentra el aprendizaje. Así pues, debemos normalizar el fracaso y hacer que sea también una fuente de motivación. Y es que ya lo decía Winston Churchill “El éxito es ir de fracaso en fracaso sin desesperarse“.

¿Seremos capaces de darle la vuelta al FRACASO y considerarlo un ÉXITO?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s